Museo del queso 1024x1024 - Museo del queso de El Bosque

Museo del queso de El Bosque

El queso es uno de los alimentos más antiguos y consumidos del mundo. Nuestros antepasados del Neolítico, ya tenían rebaños de cabras y ovejas de las que obtenían leche. El queso permitía conservar este recurso alimentario durante los desplazamientos hacia otros territorios y suponía un aporte de energía fundamental. Uno de los detalles que conoceremos en el Museo del Queso.

Los responsables de este centro, saben bien de lo que están hablando porque el museo pertenece a una de las queserías españolas más premiadas, El Bosqueño; una empresa que ha sabido conjugar tradición e innovación, y que, cuenta con numerosos premios nacionales e internacionales, entre ellos; el International Cheese Adwards 2018 al mejor queso de cabra.

El Museo del Queso del El Bosque tiene un enfoque eminentemente didáctico. Las pequeñas salas acondicionadas con esmero por los responsables del centro están presididas por paneles explicativos bien elaborados que permiten hacer un recorrido exhaustivo que va desde los orígenes de la actividad quesera hasta su producción en la actualidad, pasando por la importancia de este alimento durante diferentes épocas históricas.

España es tierra de quesos, y la Sierra de Cádiz, una zona especialmente activa en la elaboración de este producto. En este pequeño museo se hace hincapié en conectar esta actividad productiva con el territorio y se insiste en destacar su importancia económica pero también patrimonial. Por eso, hay un pequeño rincón dedicado a la actividad quesera tradicional que realizaban en sus propias casas los pastores con la leche de sus animales. En este espacio podemos ver muchos de los antiguos utensilios que se utilizaban para la elaboración del queso, herramientas que, en muchos casos, fabricaban los propios ganaderos.

El Museo del Queso y la tradición

También, hay un lugar de honor para los animales que hacen posible la excelencia de los quesos de la sierra; la cabra payoya y la oveja merina grazalemeña. Dos especies autóctonas perfectamente adaptadas al territorio y que son la base indispensable para obtener los quesos de gran calidad que se producen en la zona.

El recorrido se completa con un documental; en el que se recupera la memoria de esos antiguos maestros queseros, que necesitaban poco más que sus manos para elaborar quesos que hoy todavía se pueden disfrutar gracias a una larga tradición que ha pasado de padres a hijos y que aún forma parte indiscutible de la cultura gastronómica de la comarca.

También, se organizan visitas guiadas que incluyen; un recorrido didáctico por el museo, junto con una degustación de los excelentes productos de la quesería, que se acompañan con una copa de vino tinto elaborado también en la sierra gaditana.

Junto a esta actividad que os proponemos, podemos sumarle el alojamiento en el Hotel Hacienda el Santiscal, en la misma Sierra de Cádiz y a un paso de este Museo del Queso.

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